Jorge Rodríguez, ministro de Comunicación, aseguró este miércoles que el presidente de Ecuador, Lenín Moreno, miente al asegurar que a su país llegan 6.000 venezolanos cada día producto de la crisis que vive el país petrolero.
«Moreno dijo que a su país ingresaban diariamente 6.000 venezolanos con enfermedades (…) y la cifra que él manejó que era de 1.000.000 de venezolanos en Ecuador solamente podría obtenerse si 140 autobuses salen diariamente por siete años desde Venezuela», dijo Rodríguez en rueda de prensa.
El ministro denunció que la cancillería ecuatoriana también ha presentado cifras «infladas» sobre la entrada de venezolanos cuyo número, aseguró, es «muchísimo menor» al que maneja Quito.
«Es un mentiroso, y se atreve a mentir en el podio de Naciones Unidas porque eso fue lo que le ordenaron para montar la patraña que están montando», dijo Moreno en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas.
El mandatario ecuatoriano pidió a los países de la región ser solidarios con los migrantes venezolanos y atender sus necesidades.
«Nadie abandona la tierra amada por voluntad propia», aseguró Moreno.
Moreno se refirió a la situación como «la mayor diáspora de la historia» del continente.
«Los niños llegan con sarampión, con difteria, con poliomielitis. Mujeres embarazadas que nunca se han hecho un control. Hemos destinado más de 50.000 vacunas para esos bellos e indefensos niños y hemos realizado decenas de miles de chequeos de salud a los más de un millón de hermanos que han dejado sus hogares para buscar mejor suerte», señaló Moreno.
Rodríguez aseguró que 85% de los venezolanos que se encuentran en Perú, Ecuador, Colombia, Chile, Argentina, quieren regresar a Venezuela, debido a que están hartos de los delitos de odio, están hartos de la xenofobia, están hartos del racismo.
«Allá fueron sometidos a trabajo de esclavos, a agresiones sexuales, a estafa, a delitos de odio. Todos o casi todos se quieren venir», agregó Rodríguez.
A pesar de tener las mayores reservas de petróleo del mundo, Venezuela atraviesa una profunda crisis económica desde hace años en medio de la cual han emigrado más de 2 millones de personas desde 2015.