El Parlamento argelino está reunido este martes para elegir al sustituto de Abdelaziz Buteflika y lanzar un incierto proceso político que es masivamente rechazado por la población, que teme maniobras del sistema para mantenerse en el poder.

El ex presidente de 82 años de edad, con una salud frágil desde el accidente cerebrovascular sufrido en 2013, dimitió el 2 de abril tras 20 años en el poder, bajo la presión a la vez de la calle y del Ejército. Desde el 22 de febrero los argelinos se manifestaban para que no se presentara a un quinto mandato en las elecciones que debían celebrarse en abril y que el ex mandatario acabó aplazando.

Una semana después de la dimisión de Buteflika, los diputados a la Asamblea Popular Nacional y al Consejo de la Nación, convocados conjuntamente, iniciaron su sesión para tomar nota de que la jefatura de Estado está vacante y nombrar a un nuevo presidente interino. En esta sesión es posible que se encargue a Abdelkader Bensalá, presidente del Consejo de la Nación, de la presidencia interina durante un periodo de un máximo de 90 días, como estipula la Constitución. Debería luego organizar elecciones presidenciales.

Abdelkader Bensalá, de 77 años, presidente del Consejo de la Nación desde hace casi 17 años, es leal a Buteflika. Los argelinos volvieron el viernes pasado a salir a las calles para rechazar cualquier implicación del entorno de Buteflika en la transición política. Los manifestantes piden la partida del propio Abdelkader Bensalah, del presidente del Consejo Constitucional Tayeb Belaiz y del primer ministro Nuredin Bedui, tres hombres clave del aparato del poder de Buteflika y a quienes la Constitución confía las riendas del proceso de transición.

«Difícil dilema» 

El principal partido islamista de Argelia, el Movimiento de la Sociedad para la Paz, que fue durante tiempo apoyo de Buteflika antes de romper con él en 2012, anunció el lunes que boicoteará la sesión parlamentaria. «Participar en la reunión equivale a validar el nombramiento de Abdelkader Bensalá como jefe del Estado interino, y esa es una posición contraria a las reivindicaciones del pueblo», afirmó Abderrazak Makri, presidente de la organización política, en un comunicado.

El llamado de los manifestantes parece haberse escuchado puesto que este martes un editorial del diario gubernamental El Moudjahid, tradicional vector de los mensajes del poder, sugirió descartar a Bensalah de la presidencia interina.

«Esta personalidad (…) no solo no es tolerada por el movimiento ciudadano, que exige su salida inmediata, sino tampoco por la oposición y una parte de los representantes de las formaciones políticas de la mayoría de las dos cámaras del Parlamento», indica El Moudjahid.

El diario se pregunta cómo Bensalah hará frente a la oposicion que suscita. «¿Acaso va a asumir esas oposiciones y dimitir dejando el lugar a otra personalidad menos cuestionada para llevar a cabo el corto período de transición?» o «¿se mantendrá en nombre del respeto a la Constitución?». «Se trata de un difícil dilema, y esperamos que la razón y los intereses supremos del país imperen sobre las consideraciones personales», agrega el periodico.

El problema es que el jefe del Estado Mayor del Ejército, general Ahmed Gaïd Salah, de facto el nuevo líder del país, exige que la sucesión de Buteflika se haga en el marco estricto de la Constitución. El movimiento popular de protesta exige, por el contrario, que se salga de ese marco y se implementen instituciones de transición que permitan profundas reformas y elecciones libres.


El periodismo independiente necesita del apoyo de sus lectores para continuar y garantizar que las noticias incómodas que no quieren que leas, sigan estando a tu alcance. ¡Hoy, con tu apoyo, seguiremos trabajando arduamente por un periodismo libre de censuras!