Existe una diferencia entre decir “no soy una genia, pero puedo manejarlo” y “soy muy inteligente, solo que nunca me dieron la oportunidad de estudiar”. Esta es una traducción que la tiktoker bilingüe Youngmi Mayer publicó en su cuenta a modo de queja, luego de ver la serie El juego del calamar.

Esas líneas son de la delincuente Han Mi-nyeo, en la escena donde le ruega a Seong Gi-hun ser parte de su equipo. Así como esta, muchas otras críticas de hablantes de coreano se multiplicaron en las redes sociales hace unas semanas. Hasta entonces ningún usuario de Netflix con desconocimiento del idioma notaría que la traducción de la serie es “muy mala” o tiene intención de “diluir el mensaje anticapitalista” de la historia.

Excepto Hawaran Lee, la encargada de asuntos culturales en la Embajada de la República de Corea, quien notó durante los nueve capítulos de El juego del calamar ciertos traspiés en la traducción de coreano a inglés. Algo que también refuerza Ricardo Sumalavia, escritor y director del Centro de Estudios Orientales de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP). En compañía de estos dos expertos, revisamos un par de doblajes detrás del texto de la serie de Netflix.

1. Respeto en El juego del calamar

“Nunca se rompe el respeto en su lenguaje. El sistema coreano es de una verticalidad confuciana tan rígida que incluso el delincuente, si va a asaltar a una anciana, utilizará los sufijos que corresponden a la edad de esa señora, por más que utilice expresiones como ‘carajo’ o ‘mierda’”. Así lo comentó Ricardo Sumalavia.

“Por ejemplo, cuando fui profesor en Corea, me decían: ‘Swang Sem Yim’, que es como decir, no solo profesor, sino un maestro”, agregó.

Algo que pasa desapercibido en El juego del calamar son los sufijos de respeto, como “nim”, que se utiliza para referirse a alguien. Se escuchan en las escenas entre Ali y Cho Sang Woo, cuando el extranjero llama “Sajangnim” a quien ya tenía una profesión y un trabajo en su carrera, algo que se consigue con mucho esfuerzo académico y financiero en el país y que marca la diferencia entre alguien que vive del oficio o de su profesión.

“‘Sajang’ significa ‘presidente de una empresa’ o ‘propietario de un restaurante o tienda’. Y ‘nim’ es una forma honorífica de llamar a alguien”. Explicó Hawaran Lee.

“Pero en la sociedad coreana, si no conocés el título (trabajo) de un extraño y quieres llamar a la persona (generalmente, a hombres de mediana edad), la gente usa esa palabra. Puede hacer que la persona se sienta bien y que la trate con cortesía. Todos los coreanos sabemos que es posible que él no sea realmente un presidente o un propietario. Es solo para mantener el buen humor entre las dos personas”.

Si agudizan sus oídos, notarán que el migrante paquistaní también llamaba así a su jefe en el trabajo, porque pensaba que era la manera respetuosa de hablarle a alguien de mayor rango. Más de una vez, durante la historia, Cho Sang Woo le corrige a Ali: ‘yo no soy tu señor’. Esto porque son palabras y sufijos que varían en cuanto al contexto.

Entre Seong Gi-hun y el anciano Oh Il-man, en una conversación que ambos tienen, hay un intercambio de honoríficos cuando el más joven le habla al más viejo. Entonces, se escuchan que los sufijos van y vienen. En los subtítulos, se lee que el joven le pregunta al anciano: “¿Quién eres?”. Pero, en realidad, se escucha ‘yo’, que es el tono mínimo de decencia para referirse a alguien. La traducción que debió ser equivale a “¿Quién es usted?”. Aunque no hay un sinónimo para “usted” como tal en el idioma inglés, sí en el coreano.

2. Acento

“Puedo distinguir el idioma entre el norte y el sur de Corea en cada escena de Kang Sae-byeok. En realidad, todos los coreanos deben notar la diferencia, porque el acento norcoreano es totalmente diferente al del sur”, continuó Hawaran Lee. Además, “hay muchos matices entre estos dos acentos. Y depende si la persona vive más hacia la península o no, más hacia Busan o no. Pero también hay distintos grupos sociales, entonces hay acentos más coloquiales o vulgares, y otros más formales”, opinó Ricardo Sumalavia.

Un ejemplo es el personaje de Kang Sae-byeok, que intenta ocultar su acento norcoreano a lo largo del juego frente a los surcoreanos. Ella lo tuvo que cambiar para no mostrar incompatibilidad con los demás participantes y para sobrevivir. En la escena que está junto a su hermano menor, cuando ella dice “no” (traducción escrita al español) o “ellos no lo harán” (traducción en inglés), se escucha en coreano: “aida”, y con esa misma negación en otra escena ya dentro del juego del calamar, ella pronuncia “añía”.

No hay que olvidar la situación fría de conflicto que viven las Coreas, después de tanto tiempo de fricciones diplomáticas y guerras. Por eso, los surcoreanos todavía pueden sentir hostilidad y desconfianza hacia los norcoreanos, explican los expertos, debido a su situación dividida. Los desertores norcoreanos sufren diferentes tipos de heridas y una sensación de aislamiento. La mayor parte de los desertores pierden a sus familias al cruzar la frontera y huir de Corea del Norte, lamentablemente, eso no los hace felices en absoluto, dijo Hawaran Lee.

Y en este punto es importante notar ese rechazo entre culturas, y a eso sumarle el factor “americano” o “gringo”. “Lo interesante ahí es que la culpa es norteamericana. Eso en otras películas coreanas, cuando hay algo malo, siempre aparece un estadounidense que fue el origen del mal de alguna manera”, comentó Ricardo Sumalavia, pero también resaltó la exageración del final, donde una logia estadounidense asesina por diversión.

3. “Hermano” o “Baby”

Y continuando con el ejemplo de Kang Sae-byeok y su hermano menor, no solo hay una cuestión de acentos, sino también de referencias que denotan cierta responsabilidad de uno hacia otro. En la escena donde lloran, el niño se refiere a ella como “noona”, que quiere decir “hermana”, pero en el sentido de que él depende de ella.

“En el idioma coreano, tenemos otras salas de ‘bebé’. ‘Jagiya (자기야)’ es una de estas. Ella deja de llamar a Deok-su ‘oppa’, porque, cuando lo llama así, él le pregunta: ‘¿Soy realmente mayor que tu?’”. Eso significa que no cree que ella parezca lo suficientemente joven como para llamarlo así. Luego, parece ofendida y le pregunta: ‘¿Qué edad crees que tengo?’”, explicó Hawaran Lee el sentido original del coreano en esa escena.

Por supuesto, esa relación de familiaridad cambia hacia el final de la serie, cuando ella ya no le dice “oppa”, sino que molesta lo llamo “shibalnom”. En coreano es una palabra muy fuerte y directa. Aunque en la traducción sale como “idiota”, en realidad la connotación puede ser de mayor magnitud que eso.

“En general, Squid Game quería mostrar cómo la sociedad de clase alta trata a la clase baja. Pueden hacer todo con dinero, y para ellos la vida de las personas de la clase baja no es tan importante. Esto no es algo cultural, porque en cualquier parte del mundo siempre hay marcos sociales invisibles que la gente normal realmente no reconoce. Supongo que el director está criticando este tipo de estructura social. Este tipo de críticas están en películas coreanas como Parasite, Seungriho (Barrenderos especiales), etc.”, finalizó Hawaran Lee.

 


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